Me quedé en el cielo nublado y pocas veces bajo de ahí… solo escondiéndome de las gotas de frió que me persiguen sin cesar.
Hola… si sos uno de los pocos recuerdos de tierra que tengo esta noche, avísame si todavía vives allí para dedicarme a esperar un buen arribo tuyo en mi pensar…
Salud… regaláme una sonrisa y vete a soñar un poco, porque para mi creo que es hora de cerrar una vez más mis ojos.





