Déjame tomarte, entre mis brazos y sentir que no marchas a caminos que no puedo encontrar amenos ni para partir en dirección contraria.
Hoy miré hacia atrás…
a la figura que esperaba poder mirar entre la penumbra de la noche….
¡si!,
hacia arriba por encima de mi hombro…
y no llegaste a llenar ese espacio vacío que dejó el espectro de tu imagen en la parte de adelante de mis párpados…
sin embargo esperé…
dos segundos más de lo habitual y no te ví…
Así es como se siente el camino que se hace largo.
Se hace largo al saber que el aroma que extrañamos no vuelve más,
es así, no miento….
Nada tiene que ver la sensación de vivir en ello, nada en absoluto. Solo es abandono de uno mismo, de lo que lo hace a uno fuerte, vigoroso y feliz… que triste forma de definirse,
¿que más puedo decir?.
Quisiera poderte mirar a los ojos y decirte cuanto te extraño,
pero tu no te atreves a escucharme.
Quisiera encontrar una absurda manera para olvidarte,
pero todo se dibuja con líneas que me recuerdan la totalidad con vos a mi lado,
sabes que no quise marcharme asi sin más explicaciones,
comprendes que no quise apartarme de tu camino tan fácilmente,
tan fácil como insípidamente,
lo menos que esperaba era el beso mas profundo para que tu recuerdo no se apartara de los mas bellos momentos que no volverán,
pero no fue así.
Miré,
y lo sabes,
más de lo habitual el reflejo de tu recuerdo que aún no comprendo,
más de los segundos que merecía…
y no apareciste.
Miré,
y no escuche razón de tu ausencia,
presencia que por ahora solo es intención de olvido,
y no te vi.
No pude oler ese aroma que me sacaba una sonrisa,
ahora imagino sentirlo y me embarga un aire a melancolía,
la melancolía,
misma aquella que me llega a llenar el alma cuando creo escucharte susurrando a mis espaldas,
las ansias de sentirme alguien en los brazos frágiles de un corazón mas brillante que el oro,
ese sonido palpitante que me atrae al borde de la ternura
pero que me trae perfumes del pasado que me colman los ojos con borrosas imágenes de lo que quería a tu lado.
Sería la falacia más grande decir que no me arrancaste el alma con tu partida,
eras quien tenía todo lo divino de mi en tus manos,
las mismas manos que no me acariciaron el día en que me dejaste partir sin más fuerzas que las que me quedaban para sollozar pensando en cuan diferente sería todo sin tus besos en la penumbra del día que me quedaba por delante.
Intenté,
con todas mis fuerzas,
mi voluntad, quebrantada pero orgullosa lo quiso,
e Intenté,
pero no llegaste a llenar el vacío que dejo tu presencia inolvidable,
y miré,
por encima de mis hombros y hacia el suelo
y tampoco llegaste,
Y miré el teléfono y no apareciste como redentora de mi alegría perdida,
y miré lo bueno y lo malo,
y solté lágrimas homenajeando el recuerdo de tu paso por mi vida,
y mire de nuevo,
y no llegaste más para darme el beso que no me diste la noche mas triste.
y mire y aunque no llegaste a sacarme tu recuerdo te traje aquí,
a los rincones oscuros de mi habitación,
y lloré una vez más
y me dí cuenta que no volverías por mi nunca,
nunca más.
A jurany
y a los bellos momentos,
trozo inolvidable de mi historia.





